“En todo caso, el hombre amigo de las Musas habrá de exponerse, pero no debería involucrarse. O perecer o entrar en el edificio central. De esa manera el hombre que padece se convierte en el hombre que dirige. No se acomoda al plan, pero puede modificarlo. Su optimismo va más allá de todos los horrores.”

⁎ Si vemos la parábola como la veía quizás Platón, geométricamente, como semicírculo, hay solo dos puntos invisibles, el resto del contorno de la parábola es la parte iluminada de la vida; esos dos puntos los podemos llamar los puntos trascendentes: el más allá y más acá de ellos, más acá del amanecer y más allá del ocaso.

Pero la experiencia de la realidad (o es solo una experiencia ideal, basada más en las causas que en las cosas que produce este espejismo, ya que en la noche de la tierra hay luz de luna, de las estrellas, en la tierra podemos encender la vela) cambia si esa parábola se reflejara en un lago, como ocurre en «ocasiones» cuando el cielo o las montañas se reflejan en un lago, ahí el semicírculo es un círculo, una simulación de la completud.

Si en vez de en parábolas pensamos en círculos, no hay ocaso ni amanecer, lo que antes era trascendente a quien recorría el contorno de la parábola ahora ya no lo es. Claro que ahí la continuidad sin trascendencia es «el destello de la serpiente vita», un reflejo de uno mismo en el espejo, el espejo mismo se refleja ahí en un espejismo, pero sigue sirviendo como parábola, debe haber algo por el estilo en la totalidad de la realidad, quizás.

«El ocaso y el amanecer es un tema de perspectiva, no solo el amanecer en un lugar es el ocaso en otro, quizás como proponía Nietzsche en su eterno retorno, usando el tiempo absoluto como referencia, el círculo en la realidad es completo, solo nosotros lo vemos parcialmente.

⁎ Mala lectura, incluso de uno mismo: «hay que en la misma medida que se impone, tener la capacidad de recibir», de qué vale leer un pasaje o una situación si no vamos primero a recibir toda la información que eso que contemplamos irradia, de lo contrario seríamos como ciegos leyendo, luego podemos juzgar el efecto que tuvo en nosotros y su valor.

“Sobre la autocrítica: el autor leyendo un texto propio que ha olvidado: Si lo hubiera escrito otro, sería bueno.”

⁎ Una cosa es quererse a uno mismo, el tener reverencia por uno mismo, otra cosa es quererte más de lo que vales; en el primer caso uno se valora, en el segundo uno se desprecia y compensa «ese deseo que se le pega a una falta», con complacencia sin mérito.

Quizás la «complacencia sin mérito» viene de no reconocer que el círculo completo está compuesto en su segunda mitad de un reflejo, quizás la complacencia sin mérito y el espejismo (sobrevaloración literal del reflejo de la parábola).

La complacencia sin mérito es un error de interpretación: se ve completo lo que en realidad es solo el reflejo de la misma mitad. La complacencia sin mérito resulta en el espejismo.

⁎ Sobre la exposición, sobre el valor de vivir peligrosamente: evadirlo se puede expresar en un no poder soltar, en no poder soltar la obra, incluso si uno antes revisó una y otra vez un escrito, continúa estando presente la sospecha de que en él habrá algunos errores, y termina no exponiendo la obra, y uno mismo a través de la obra; pero ese uno mismo es parte del problema: se trata todavía la obra como órgano, no como fruto; acaso aspira una persona así a una unión con el mundo, no hay duda que algo de esto está involucrado ahí.

Pero hasta cuándo seguir desarrollando órganos, qué relación tiene esto con la cristalización, con la falta de cristalización. Hay una búsqueda de perfección en el rechazo a la exposición: el rechazo a la exposición está vinculada con la relación entre el órgano y el fruto, y esto se relaciona con el hecho de que el «logos hoy está establecido en el plano material», uno tiene que entrar en ese recinto, si no perece, pero a la vez no debe involucrarse», «entonces el hombre que padece se transforma en el hombre que dirige».

Qué de la perspectiva del creador de órganos tiene que cambiar para que este comienza a crear frutos, a fructificar?

⁎ Las personas groseramente materialistas enmascaran su pobreza espiritual como pobreza económica, de ahí las cirugías innecesarias, el desfasaje entre cómo se piensan que son las cosas y cómo lo son en realidad; quizás esta es una causa más fundamental de la pobreza económica, que todas las habladurías de la política—que por su naturaleza trata las ideas elevadas con retraso.

⁎ Pasar de la creación de órganos a la de frutos requiere trasladar el centro de gravedad, la génesis, la semilla, desde el ser a la obra; esto se logra con la falsabilidad, mediante correr un riesgo; ahí la fe sin nombre necesariamente toma nombre, toma cualidades de esperanza, ya no todo depende de nosotros; pero si la semilla ha de tener futuro debemos experimentar esto: en el obrar solo podemos errarle en la ejecución, la semilla solo no llegará a buen puerto si se ejecuta mal, si se ejecuta bien es una semilla que sabemos que caerá en un buen suelo;

⁎ Pero nosotros representamos solo lo que nos fue otorgado, no lo ejecutamos, esto se logra ver con claridad en el fuego, en todo fogón: «la existencia es solo un complemento de lo posible».

⁎ Sobre lo cainita: «el asesino, del otro lado, va del brazo de su víctima»—Blake; «en el asesino se esconde un suicida»—Jünger. Es decir: lo cainita crece hasta llegar a un punto, en el que el artista, deja de poder seguir creando órganos, y comienza a dar fruto y a crear obras.

Esto muestra que ese pasaje del centro de gravedad a la creación involucra un peligro, un correr un peligro, incluso la herencia si va a ser sana como la naturaleza necesita de cierto grado de desconexión.

⁎ El lenguaje es como una caja de resonancia, algo pasajero que encapsula lo que sentimos y experimentamos. Nietzsche le llamó a la fe en la razón, fe en las gobernantas, Jünger quiere deslindar bien la percepción sensible de la racional.

“Pensador cremallera. Faltan los botones: es decir, la relación causal en el texto filosófico y los saltos en el narrativo.”

⁎ La percepción sensible quizás tiene razón Nietzsche no engaña, los ojos no nos dijeron que el sol giraba alrededor de la tierra, fue la razón la que lo hizo. Creo que son los sentidos a su vez los que nos centran, la razón sigue insistiendo en cambio en localizarnos, como si precisara demasiado las cosas (precisar en doble sentido, necesidad de precisión porque le falta precisión y precisar en el sentido de necesitar, la razón es demasiado demandante. Xz

“Todo nuestro conocimiento se basa en sensaciones.

Todo hombre se encuentra en el centro del mundo y bajo el centro de su hemisferio y sobre el centro de este mundo.

⁎ En quien prima el sentido, las sensaciones y los sentidos ve figuras, en quien prima la percepción racional y la razón, entiende pensamientos; a Goethe parece importarle más al final de su vida el ver figuras; la hipertrofia de la razón lleva a una precisión «que no refuerza la vida sino que atenta contra ella».

⁎ El fracaso es fracaso, no vale la pena llamarlo un paso hacia el éxito, ya que aunque seguro que lo era, es evidencia de que no sabías adónde ibas; «llega más lejos quien no sabe adónde va», por qué mejor no actuar acorde a los hechos, y dejar de pretender en este respecto en cada momento.

Referencias

  1. Ernst Jünger — Máximas y mínimas a El Trabajador.

    En todo caso, el hombre amigo de las Musas habrá de exponerse, pero no debería involucrarse. O perecer o entrar en el edificio central. De esa manera el hombre que padece se convierte en el hombre que dirige. No se acomoda al plan, pero puede modificarlo. Su optimismo va más allá de todos los horrores.

  2. Ernst Jünger — Pasados los setenta, Diario V (1991 -1996)

    «Sobre la autocrítica: el autor leyendo un texto propio que ha olvidado: Si lo hubiera escrito otro, sería bueno».

  3. Ernst Jünger — Pasados los setenta, Diario V (1991 -1996)

    Pensador cremallera. Faltan los botones: es decir, la relación causal en el texto filosófico y los saltos en el narrativo.

  4. Leonardo Da Vinci — Hans-Eberhard, traducción de máximas de Leonardo.

    Todo nuestro conocimiento se basa en sensaciones. Todo hombre se encuentra en el centro del mundo y bajo el centro de su hemisferio y sobre el centro de este mundo.