Sobre el potencial y los hechos

1 Es importante distinguirlos, destacarlos, si uno quiere evitar (y puede que no quiera, eso lo tiene que saber) la confusión. Ningún artista trabaja (potencial), ni el más rico (hechos).

2 Lentes, microscopios, telescopios, el interés por estos, por ejemplo la persona que prefiere ser un científico experimentalista, evidencian poco sentido interno o su inhibición, de ahí que en general su religiosidad sea groseramente infantil y exotérica.

Ahora, ¿no fue siempre así?, de ahí que falte originalidad—esta está siempre presente, «pero pocas veces tenemos el coraje para lo que de verdad sabemos».

“Weak minds make the mental error of leaping straight from the particular to the general when, in fact, the general is to be found only within the whole.”

3 Lo general es una de las particularidades, el álgebra será más general que la aritmética, pero no por esto la totalidad no es aritmética, quizás nos falta, a esto apunta San Pablo (que es un caso particular de exoterismo acérrimo y semi-superación de ese exoterismo) una aritmética más comprensiva que el álgebra alcanzada hasta ahora.

El problema de ese salto de lo particular a lo general, se basa en «el gastar la pólvora antes de tiempo», en el hecho que marcó, ese diplomático que menciona Nietzsche: «tengamos cuidado de nuestros primeros impulsos, son casi siempre buenos».

4 Desde el potencial, lo rápido se convierte en hechos, eso mismo lento es apologético; podríamos verlo como dos lugares que puede ocupar la apología, al principio o al final, en este respecto Goethe hablando de Shakespeare y sobre lo genial del deber:

“Indeed, there are many variants of obligation, but it is always despotic, no matter whether it is embodied by reason, as in moral code or civil law, or by nature, as in the laws of birth, growth and decay, of life and death. We recoil from all these laws, without realizing that they serve the welfare of the whole. Desire, on the other hand, is free, is perceived as free and favors the individual. Therefore desire is insidious, and it took possession of man as soon as he encountered it. Desire is the god of modern times. Having become his worshippers, we are afraid of the opposing force, and that is the reason why our art and our way of thinking will always remain distinct from those of the ancients. Through moral obligation tragedy becomes great and powerful, through desire weak and insignificant. Desire gave rise not to tragedy but to so-called drama, in which desire takes the place of awesome moral obligation. But precisely because desire comes to the aid of our weakness, we feel grateful when in the end, after painful expectation, we receive some pitiful consolation.”

5 Hacer y pedir disculpas después, quizás esto es natural de toda génesis, de todo principio, de todo príncipe; el principio es del pueblo—actúa y habla acorde.

6 La gente ve las cosas desde donde puede, es decir: siempre desde su talento, desde una «posición»; el talento como potencial bien puede ser una imbricación, hace pensar en un meta-talento, cosa que Nietzsche nos criticaría, pero no para destruir sino para darnos nuestro lugar.

Este poner a cada uno en su lugar era parte de su talento, ya hace tiempo había puesto en su lugar a Paul Rée antes de su suicidio, y Lou Andreas-Salomé, una de las mujeres que más le gustó, se casó después con un experto en Nietzsche, parecido a Nietzsche y al que ella le llamaba Fritz.

El manzano tiene el talento de dar manzanas, nosotros no tenemos ese talento. Es verdad que no podemos olvidarnos «de las mutaciones, son posibles en cada momento, como lo es la muerte»1, pero esto no quita que el naranjo da naranjas, y nosotros no tenemos ese talento. Pero sí podemos cultivar árboles.

“Es una lástima que alguien gaste su pólvora antes de tiempo. A la presión para expresarse le falta el contrapeso. Brillo temprano. Las truchas saltan fuera del agua y se atrapan en el aire. Su brillo ciega. Si las hubieran soltado en el agua, su peso habría aumentado…”

7 Ese gasto de pólvora antes de tiempo ocurre quizás en lo político, en nuestra relación con los demás, en especial con otras personas; pero esto no dice nada en contra de que ese gasto crea hechos.

Hay una relación entre no gastar la pólvora antes de tiempo y el contar una historia o la capacidad de contar una historia?, se logra con el desarrollo de ese talento la capacidad de crear hechos y al mismo tiempo hacerlo en lo que respecta a lo político, a un ritmo que los demás puedan entender esos nuevos hechos e imágenes.

“Lo primero que ha de hacerse es concebir de un modo nuevo la palabra «trabajador», reconocer en ella y detrás de ella la mutación que están sufriendo muchos conceptos e instituciones del siglo XIX - una metamorfosis que se asemeja al desarrollo de la imago a partir de la crisálida. > De todos modos resulta mucho más sencillo comunicar un pensamiento nuevo a un hombre que piensa que comunicarle la visión de una imagen que aparece sorprendente. Ese hombre ve lo mismo, pero no lo ve de la misma manera. Tal cosa les ocurre incluso a cabezas del rango de Oswald Spengler, como me he enterado por una carta suya del 25 de septiembre de 1932 que entretanto ha sido publicada en su correspondencia. En ella Spengler enjuicia El trabajador desde la posición anti-marxista, es decir, desde una posición superada, y para ello hace referencia especialmente al campesino y a su futuro. Esto era sin duda algo más que una cuestión generacional. Es una diferencia de principio la que hay entre ver ideas y ver figuras. Eso me lo han enseñado hasta la saciedad los treinta años que han pasado desde la aparición del libro.”

8 No es poca la aprobación social que demanda la ortografía, ya el ser entendidos impone esto. Quizás las imágenes, la pintura, tiene en este respecto una ventaja; el cine quizás sea todavía en este respecto un mejor medio, a pesar de su trabajo. Esto hace pensar en el guion.

“Además: un estudiante de instituto de catorce años en la revista Nueva Escuela Alemana: «El hombre ha de aprender a leer, ver la televisión es una cualidad innata. O sea, que ver la televisión es mucho más natural que la complicada lectura». La reflexión es buena. No sólo toca un nuevo método de aprendizaje, sino también una diferencia fundamental de la percepción. Al respecto Goethe: «El poeta sólo muestra sus obras a la fantasía, el pintor directamente a los sentidos». (Agradezco la cita a la carta de una lectora, Sofie Nabholz, Ravensburg.) Goethe añade: «Lo que le está permitido a un poeta, no le está permitido a un pintor ni con mucho». Esta máxima se contrapone a ver la televisión a diario y por la noche a todas horas: en la televisión todo está permitido.”

9 Es una buena observación, fundamental para nuestra época, por lo tanto tiene que ser tratada de manera relativa: se conserva incluso con respecto al cine lo que dice Goethe en cuanto la imagen sigue siendo similar al resultado de un potencial, el problema tanto en el cine, que sin duda ofrece un mejor medio, sigue estando presente en el proceso, en la morfología que relaciona al artista—en la obra de arte.

10 Ansiedad: esto quiere decir que la humanidad está haciendo hechos, de ahí que domine la imagen, de ahí los intereses inexplicables que produce la abreviación y los ahorros de tiempo: pagan mucho más intereses que los esperados, similar a como «los burgueses-científicos del siglo XIX produjeron muchos más resultados que los que esperaban»2: «su posición no les permitía ver por completo la extensión de lo que estaban haciendo, lo mismo le ocurrió a Spengler el gran historiador»:

“Él no pudo ver esa extensión, y hoy menos que nunca estaría en condiciones de verla, aunque viviese. Spengler vio síntomas; y dado que éstos se han agravado entretanto de manera crítica, le confirmarían su diagnóstico. > Cuando una cabeza tan perspicaz desconoce la extensión de un fenómeno, eso no puede deberse a su inteligencia, eso tiene que deberse a su posición. Tal cabeza se parece al cazador que está en un puesto desde el cual ve, antes que los demás, aparecer a los monstruos y los reconoce con una agudeza apasionada. Pero los monstruos pasan a su lado en una dirección no prevista y se pierden en espesuras inexploradas.”

11 «Un error que ahora no cabe corregir», esto lo dice Jünger con respecto a los números primos como la base en la que se asientan los números; claro que cabe corregirla, el 0 es más entero que el uno, siempre fue así, las dimensiones del cosmos siguen ampliándose, quizás sea distinto más adelante, entonces estaríamos mucho más cerca de los dioses de lo que lo estamos hoy. Sí es un tema de perspectiva, pero de nuevo, ¿no ha sido para nosotros siempre así?: esto no quiere decir que «todo» sea un tema de perspectiva.

12 Es difícil pedirle a alguien que acepte algo que lo llevará a la ruina—ya que esa persona tiene este error: lo que te lleva «es un tren del que te podés bajar. Esto está bien expresado en el Génesis:

“If you do well, will you not be accepted? And if you do not do well, sin (no dar en el centro de la diana) lies at the door. Its desire is for you, but you must rule over it.”

13 ¿Qué dice de alguien que no quiera bajarse de un tren que va a estrellarse?, acaso es engañado por la velocidad, por querer ser un hecho, por no distinguir entre potencial y el haber hecho?

«El político quiere ser confirmado en los errores, esta se relaciona con su falta de conciencia, por su desconocimiento de sus tensiones previas, por su pretensión»

14 Qué destruye a los gigantes, incluso a los titanes—aunque a estos de manera relativa como todo lo fundamental: la altura, aquellos que pueden resolver las cosas en un plano elevado son los que superan a los enviados de Gea—y son los que le muestran su lugar

15 Como la habilidad «puede»—(potencial) ser más valiosa que el conocimiento—(hecho), la guía puede ser muy valiosa: no es tanto que no tengamos el ejemplo de los mejores seres humanos que aparecieron en la historia, nos falta de jóvenes quien los señale, quien nos apunte a ellos.

En esto se basa si se quiere, lo sagrado de un buen maestro y el valor para una persona que está siendo educada por alguien, cosa que no se trata tanto de habilidad (que sabemos como para decir que alguien no tiene potencial?) ni es tampoco un tema de hecho; quizás un gran maestro tiene que ser en este aspecto, un talentoso del «reconocimiento» de lo mejor.

“We think of him as our master under whose constant guidance we practice our art and who, as we progress, imparts to us step by step the principles which will most surely enable us to attain our goal. In this sense, I have never been a master to anyone. But if I am asked to define what I have been to Germans in general, and particularly to young poets, then I could call myself their liberator. For they have through me become aware that, just as man must live from within, the artist must express his own self by revealing—no matter how he does it—only his own specific individuality.”

16 Una comadreja no tiene ni idea de por qué no la quieren en el living. Pero sí sabe que no la quieren, que le conviene vivir escondida. Este juicio, aunque es un juicio relativo, no cambia el hecho de que no la querés en el living. La comadreja es superficial, se quiere adecuar al medio, es pura exposición.

En la exposición se descubren cosas que deberíamos haber sabido antes, esto viene dado porque en la exposición se experimenta lo que se debe adecuar al medio. Lo exotérico si es grosero es problemático. Tiene algo de los trabajos de Sísifo la satisfacción que se consigue así, como se lo ve en la dependencia de la fama.

«Toda satisfacción viene del retorno regular de cosas externas».

17 Esta hipótesis es valiosa, le obliga a los esotéricos confrontarse con el hecho de que también en la estadística, en San Pablo, hay valor. Como dijimos arriba, el álgebra logra ser más comprensiva que la aritmética pero solo dentro del marco de una aritmética determinada, hay aritméticas mucho más comprensivas de las que hemos descubierto hasta ahora, como lo muestra el hecho de que el número imaginario pierde su contradicción en cuanto aceptamos que en lo desconocido hay mucho más de lo que hemos descubierto hasta ahora, mucho más de como hemos entendido hasta ahora en el 1, cosa que es solo un accidente histórico, parte de una etapa de nuestro desarrollo.

«Si tiene razón y me corrige, incluso mi valet es mi superior» — «Para un valet no hay grandes hombres no porque no hayan grandes hombres, sino porque es un valet».

18 Lo que le es difícil a las personas en este respecto, es entender que lo fundamental es criticable, pero de manera relativa, y que sea relativo no dice nada en contra, al contrario, de que existan jerarquías—estas las demanda incluso la igualdad y quizás la igualdad más que otras cosas.

19 No es tanto la naturaleza sino lo que la persona hace con su naturaleza; esto tiene límites, también lo tiene lo que podemos hacer con nuestra naturaleza, cosa que viene influenciada ya por el contexto, la familia y lo que haya logrado hacer con su naturaleza la sociedad en la que vive esa persona.

«Si solo pudiera alejar de mi camino la magia, olvidar por completo los conjuros aprendidos».

Referencias

  1. Ernst Jünger — La Tijera
  2. Ernst Jünger — La Tijera
  3. Goethe — Máximas y reflexiones

    Weak minds make the mental error of leaping straight from the particular to the general when, in fact, the general is to be found only within the whole.

  4. Goethe — Collected Works, Volume 3

    Indeed, there are many variants of obligation, but it is always despotic, no matter whether it is embodied by reason, as in moral code or civil law, or by nature, as in the laws of birth, growth and decay, of life and death. We recoil from all these laws, without realizing that they serve the welfare of the whole. Desire, on the other hand, is free, is perceived as free and favors the individual. Therefore desire is insidious, and it took possession of man as soon as he encountered it. Desire is the god of modern times. Having become his worshippers, we are afraid of the opposing force, and that is the reason why our art and our way of thinking will always remain distinct from those of the ancients. Through moral obligation tragedy becomes great and powerful, through desire weak and insignificant. Desire gave rise not to tragedy but to so-called drama, in which desire takes the place of awesome moral obligation. But precisely because desire comes to the aid of our weakness, we feel grateful when in the end, after painful expectation, we receive some pitiful consolation.

  5. Ernst Jünger — Pasados los setenta, Diario V (1991 -1996)

    Es una lástima que alguien gaste su pólvora antes de tiempo. A la presión para expresarse le falta el contrapeso. Brillo temprano. Las truchas saltan fuera del agua y se atrapan en el aire. Su brillo ciega. Si las hubieran soltado en el agua, su peso habría aumentado…

  6. Ernst Jünger — Máximas y mínimas a El Trabajador

    Lo primero que ha de hacerse es concebir de un modo nuevo la palabra «trabajador», reconocer en ella y detrás de ella la mutación que están sufriendo muchos conceptos e instituciones del siglo XIX - una metamorfosis que se asemeja al desarrollo de la imago a partir de la crisálida. > De todos modos resulta mucho más sencillo comunicar un pensamiento nuevo a un hombre que piensa que comunicarle la visión de una imagen que aparece sorprendente. Ese hombre ve lo mismo, pero no lo ve de la misma manera. Tal cosa les ocurre incluso a cabezas del rango de Oswald Spengler, como me he enterado por una carta suya del 25 de septiembre de 1932 que entretanto ha sido publicada en su correspondencia. En ella Spengler enjuicia El trabajador desde la posición anti-marxista, es decir, desde una posición superada, y para ello hace referencia especialmente al campesino y a su futuro. Esto era sin duda algo más que una cuestión generacional. Es una diferencia de principio la que hay entre ver ideas y ver figuras. Eso me lo han enseñado hasta la saciedad los treinta años que han pasado desde la aparición del libro.

  7. Ernst Jünger — Pasados los setenta, Diario V (1991 -1996)

    Además: un estudiante de instituto de catorce años en la revista Nueva Escuela Alemana: «El hombre ha de aprender a leer, ver la televisión es una cualidad innata. O sea, que ver la televisión es mucho más natural que la complicada lectura». La reflexión es buena. No sólo toca un nuevo método de aprendizaje, sino también una diferencia fundamental de la percepción. Al respecto Goethe: «El poeta sólo muestra sus obras a la fantasía, el pintor directamente a los sentidos». (Agradezco la cita a la carta de una lectora, Sofie Nabholz, Ravensburg.) Goethe añade: «Lo que le está permitido a un poeta, no le está permitido a un pintor ni con mucho». Esta máxima se contrapone a ver la televisión a diario y por la noche a todas horas: en la televisión todo está permitido.

  8. Ernst Jünger — Máximas y mínimas a El Trabajador

    Él no pudo ver esa extensión, y hoy menos que nunca estaría en condiciones de verla, aunque viviese. Spengler vio síntomas; y dado que éstos se han agravado entretanto de manera crítica, le confirmarían su diagnóstico. > Cuando una cabeza tan perspicaz desconoce la extensión de un fenómeno, eso no puede deberse a su inteligencia, eso tiene que deberse a su posición. Tal cabeza se parece al cazador que está en un puesto desde el cual ve, antes que los demás, aparecer a los monstruos y los reconoce con una agudeza apasionada. Pero los monstruos pasan a su lado en una dirección no prevista y se pierden en espesuras inexploradas.

  9. — Génesis

    If you do well, will you not be accepted? And if you do not do well, sin (no dar en el centro de la diana) lies at the door. Its desire is for you, but you must rule over it.

  10. Ernst Jünger — Máximas y mínimas a El Trabajador

    «El político quiere ser confirmado en los errores, esta se relaciona con su falta de conciencia, por su desconocimiento de sus tensiones previas, por su pretensión»

  11. Goethe

    We think of him as our master under whose constant guidance we practice our art and who, as we progress, imparts to us step by step the principles which will most surely enable us to attain our goal. In this sense, I have never been a master to anyone. But if I am asked to define what I have been to Germans in general, and particularly to young poets, then I could call myself their liberator. For they have through me become aware that, just as man must live from within, the artist must express his own self by revealing—no matter how he does it—only his own specific individuality.

  12. Goethe — Poesía y verdad sobre mi vida

    «Toda satisfacción viene del retorno regular de cosas externas».

  13. Goethe

    «Si tiene razón y me corrige, incluso mi valet es mi superior» — «Para un valet no hay grandes hombres no porque no hayan grandes hombres, sino porque es un valet».

  14. Goethe

    «Si solo pudiera alejar de mi camino la magia, olvidar por completo los conjuros aprendidos».