1 Dejas pasar el tiempo, las decisiones, no te das cuenta que en la «figura», hay mucho más que forma, hay también intemporalidad. No te olvides que «lo general es solo algo dentro del todo».

“Las mentes débiles cometen el error de saltar directamente de lo particular a lo general, cuando, en realidad, lo general solo puede encontrarse en el todo.”

2 Quizás ella (la figura), por ejemplo ex-negativo en su ausencia, nos impele desde el nacimiento a la sospecha y la esperanza.

Entonces la forma, que con tanta facilidad te salía, encierra una figura, su misterio es la aritmética que domina—incluso toda álgebra descubierta hasta nuestros días. Hay mucho más en el 0 todavía.

3 To great things we give their place and they give us ours, and in that way we say thanks to them.

It would be strange a sun flower who faces the void, it is an image that we sense when we look up to even through the desert.

Humans, even if we are as short sighted as Akhenaton, are like inverted trees, hands and feet are our branches, our brain sun roots.

4 Puede que la superficialidad no sea sagrada, sí lo es la superficie — es un santuario: en el vemos reflejada en las figuras la totalidad que determina el punto, «lo universal en lo particular»1.

También hay cosas en el universo, «lo particular en lo universal» pero en su figura, «el universo en las cosas», y ¿cómo podría no ser así?, y siendo así ¿cómo podría no ser ese misterio escondido en las cosas lo más absoluto?

5 La probabilidad ya es una cuantificación de las posibilidades.

6 «Percepción sensible y percepción racional»,2 sospecha y constatación, figura y reconocimiento.

7 En la distinción lógica se encuentra la disciplina de no tratar el vacío como figura, de no matar el mensajero, de no ser arruinados por los medios que usamos.

“Descartes comparte la alienación de Nietzsche con Pascal y Spinoza, es decir, con mentes que acuñan sus dotes matemáticas conformando un sistema y, al hacerlo, sólo perciben «el seductor destello dorado en el vientre de la serpiente vita». Al respecto uno se pregunta si el pensamiento no puede alcanzar una fuerza emparentada con la música, que se someta al arte de la medición, sin tener necesidad de ella. Calculadoras, planos de fortalezas, instrumentos musicales surgen entonces «de paso».”

8 «No sé qué quiere decir, pero cuando estoy exhausto, quizás al final del día, cuando me gasté toda mi energía, me parece que tenés razón; pero en la mañana, cuando estoy lleno de energía, me parece que no tenés razón". «Amanecer y ocaso…respeto y distancia…hay una religión para los buenos momentos y otra para los malos…es un tema de perspectiva…el ocaso es el amanecer en otro lado3». A las mejores cosas se las juzga de manera relativa.

“Sobre la autocrítica: el autor leyendo un texto propio que ha olvidado: «Si lo hubiera escrito otro, sería bueno».”

9 ¿Es lo intemporal lo que hace el ir y venir insuficiente?

10 Confundimos el efecto por la causa. Claro que todo efecto es causa, pero una causa mucho más débil y diluida. Las matemáticas y la lógica como la entiende la mayoría, es un efecto no una causa.

“No se sigue de ello que el cazador que mata un animal salvaje tenga que ser también el cocinero que lo prepara para la cena. Por casualidad, un cocinero podría también salir de caza y disparar bien. Pero sacaría una conclusión equivocada si pensara que, para disparar bien, hay que ser cocinero.

Así es como se me presentan los matemáticos que sostienen que, cuando se trata de cosas físicas, uno es incapaz de ver o descubrir nada si no es matemático. Deberían darse por satisfechos con que alguien les lleve algo a la cocina, para que ellos puedan espolvorearlo con sus fórmulas y prepararlo como les plazca.

11 El proyecto de vocación, como se lo ha planteado la educación, es una tontería: no faltan grandes seres humanos en la historia, son pocos por siglo, pero para un proyecto educativo hay suficientes.

¿Por qué no lo hacemos de manera más deliberada?: confundimos lo moderno con lo valioso, cuando a lo largo de toda la historia lo moderno no dura más que las modas.

12 El problema del revolucionario: no quiere ver sino ver cómo ve, es decir: comienza a dudar de los medios con los que cuenta para su fin.

«Se parece a esos revolucionarios que nombran generales y luego se ríen de ellos»4. El problema de matar al mensajero.

La gran sospecha, no está solo en los demás sino en nosotros, incluso como error; esa sospecha es la figura de la totalidad que está implícita en cada particularidad. Esto lo experimentamos desde que nacemos.

13 Personal hope, is ten times less valuable than universal ones.

14 El tiempo nos hace relativos, también nos familiariza a todos; la mejor forma de tratar con él no es ni siquiera ignorarlo, es aceptarlo, responderle: también hacerlo relativo.

15 La fuerza de querer a alguien puede ser mayor que el valor relativo de esa persona.

Relativiza todo: nos guste o no ve todo como sagrado, y por lo tanto todo igual de sagrado; en cambio hay personas más absolutistas, ven todo como menos sagrado—esto no quiere decir que no tengan deseo de lo sagrado.

Cada perspectiva tiene sus ventajas y desventajas, quizás podamos ocupar cada posición cuando nos convenga, acorde a seguir el flujo de la vida.

16 Querer destacarse mediante algo ordinario es una contradicción, esto no quiere decir que es una contradicción destacarse, algo ordinario mediante.

17 Es interesante (produce intereses), ver cómo todo lo que constituye el malestar y la mala conciencia, son imágenes que no tienen por qué ir acompañadas de malestar, bien podrían ir con el bienestar. Esto muestra que ahí hay una asociación y contigüidad sin necesidad causal. El malestar se le añade luego, puede no añadírselo. ¿Lo mismo ocurre con el amor al destino?

“All joy wants the eternity of all things, wants honey, wants lees, wants drunken midnight, wants tombs, wants tomb-tears’ comfort, wants gilded evening glow. What does joy not want? It is thirstier, more cordial, hungrier, more terrible, more secret than all woe; it wants itself, it bites into itself, the ring’s will strives in it; it wants love, it wants hatred, it is overrich, gives, throws away, begs that one might take it, thanks the taker, it would like to be hated; so rich is joy that it thirsts for woe, for hell, for hatred, for disgrace, for the cripple, for world—this world, oh, you know it! You higher men, for you it longs, joy, the intractable blessed one—for your woe, you failures. All eternal joy longs for failures. For all joy wants itself, hence it also wants agony. O happiness, O pain! Oh, break, heart! You higher men, do learn this, joy wants eternity. Joy wants the eternity of all things, wants deep, wants deep eternity.”

Esto aplica también a las cosas que nos inquietan o que no queremos aceptar. Los mejores, tarde o temprano, llegan a vivir así.

18 ¿Cuántos hay que no sean moralistas, «que puedan usar las cosas y teorías, pero sin depender de ellas», cuántos liberan la imagen y dejan en el suelo los medios vencidos que los ayudaron a llegar a ella?

19 El límite de hoy será el de mañana, pero lo mismo aplica a lo ilimitado: en esto también se deja ver el valor de la figura que podemos adivinar en la forma de las cosas que nos rodean.

Quizás toda persona nace partida al medio, con dos realidades que no «sabemos», pero que desde niños podemos conciliar. La religión y el arte son en este respecto la capacidad superior del ser humano, y distintas personas resuelven esto de manera o «con un estilo distinto».

20 Las imágenes no tienen por qué ir acompañadas de malestar, y sin imágenes no debería haber malestar. Claro que las imágenes pueden ser muy sutiles, el producto de una compenetración por ejemplo con el medio ambiente. Pero entonces hay imágenes, y las imágenes no tienen por qué ir acompañadas de malestar—ya que en eso hay una contradicción, es decir un malestar introducido en esa imagen desde un malestar ajeno a ella. En esto consiste el valor de los números primos: en su rango distribución evitan el malestar y mantienen su distribución libre de él.

Es inmensa la superioridad que hay en ser confirmados en nuestros aciertos, comparado con «ser confirmados en nuestros errores»—como le gusta a los partidos y a los partidarios.

“El tipo del perseguidor, no la índole de las parcialidades, es lo que es preciso no perder de vista. Los partidos cambian y la persecución queda. Los tribunales siguen a la política como los buitres a los ejércitos. A moro muerto gran lanzada.

En los aludes o hay únicamente décadence o no hay décadence. La índole y la amplitud de mi dependencia de la historia las delato por mi atribución de esto o de aquello a la décadence y, sobre todo, por mi indignación. Es preciso deslindar a su vez la independencia y el cinismo y hacerlo con benevolencia.

Ambos, el colibrí que besa la flor del hibisco y el colibrí que yace en el polvo gris y es roído por los gusanos, hállanse a igual distancia de la belleza escondida; ambos son motivos del pintor, no su objetivo. En su imagen vislumbramos las explosiones áureas de los gusanos.

El consumo vertiginoso, también de pensamientos, dentro de la aceleración. Con esto guarda relación la dificultad que presentan las terminologías que son objeto de abusos ya antes de haber sido bien pensadas y repensadas. Pero no hay que tener miedo de emplearlas: es una verificación más. De este modo se quita uno de encima a la mayor parte de los tontos. Los partidos no quieren saber qué cosas les son comunes; quieren ser corroborados en sus errores.

21 Para algunos es muy fácil ser polémicos, lo son incluso cuando intentan de no serlo; hay épocas, quizás la nuestra es una, donde todo es discutido: ser polémico hoy es fácil; y sin embargo se sigue diciendo de que hay personas que buscan la polémica, esa sería en esta época una tontería, sucede solo.

22 La filosofía va a seguir aumentando en su valor para la humanidad en las próximas décadas, esto se basa en que lo que ofrece es «una parcela en la que cavar en busca de oro»5, le ofrece a las personas y a los modelos de IA unos límites dentro de los que buscar infinitesimalmente la solución a los problemas, si es que queremos pensar en problemas.

Referencias

  1. Goethe
  2. Ernst Jünger — La tijera, Af 61.
  3. Ernst Jünger
  4. Ernst Jünger — La Tijera, Af. 227.
  5. Ernst Jünger — La Tijera, Af. 214.
  6. Goethe — Máximas y reflexiones

    Las mentes débiles cometen el error intelectual de saltar directamente de lo particular a lo general, cuando, en realidad, lo general solo puede encontrarse en el todo.

  7. Ernst Jünger — Pasados los setenta, Diario V (1991 -1996)

    Descartes comparte la alienación de Nietzsche con Pascal y Spinoza, es decir, con mentes que acuñan sus dotes matemáticas conformando un sistema y, al hacerlo, sólo perciben «el seductor destello dorado en el vientre de la serpiente vita». Al respecto uno se pregunta si el pensamiento no puede alcanzar una fuerza emparentada con la música, que se someta al arte de la medición, sin tener necesidad de ella. Calculadoras, planos de fortalezas, instrumentos musicales surgen entonces «de paso».

  8. Ernst Jünger — Pasados los setenta, Diario V (1991 -1996)

    Sobre la autocrítica: el autor leyendo un texto propio que ha olvidado: «Si lo hubiera escrito otro, sería bueno».

  9. Goethe — de una traducción al ingles por David W. Wood

    No se sigue de ello que el cazador que mata un animal salvaje tenga que ser también el cocinero que lo prepara para la cena. Por casualidad, un cocinero podría también salir de caza y disparar bien. Pero sacaría una conclusión equivocada si pensara que, para disparar bien, hay que ser cocinero. Así es como se me presentan los matemáticos que sostienen que, cuando se trata de cosas físicas, uno es incapaz de ver o descubrir nada si no es matemático. Deberían darse por satisfechos con que alguien les lleve algo a la cocina, para que ellos puedan espolvorearlo con sus fórmulas y prepararlo como les plazca.

  10. Friedrich Nietzsche — Nietzsche, Friedrich. The Portable Nietzsche

    All joy wants the eternity of all things, wants honey, wants lees, wants drunken midnight, wants tombs, wants tomb-tears’ comfort, wants gilded evening glow. What does joy not want? It is thirstier, more cordial, hungrier, more terrible, more secret than all woe; it wants itself, it bites into itself, the ring’s will strives in it; it wants love, it wants hatred, it is overrich, gives, throws away, begs that one might take it, thanks the taker, it would like to be hated; so rich is joy that it thirsts for woe, for hell, for hatred, for disgrace, for the cripple, for world—this world, oh, you know it! You higher men, for you it longs, joy, the intractable blessed one—for your woe, you failures. All eternal joy longs for failures. For all joy wants itself, hence it also wants agony. O happiness, O pain! Oh, break, heart! You higher men, do learn this, joy wants eternity. Joy wants the eternity of all things, wants deep, wants deep eternity.

  11. Ernst Jünger — Máximas y mínimas a El Trabajador

    El tipo del perseguidor, no la índole de las parcialidades, es lo que es preciso no perder de vista. Los partidos cambian y la persecución queda. Los tribunales siguen a la política como los buitres a los ejércitos. A moro muerto gran lanzada. En los aludes o hay únicamente décadence o no hay décadence. La índole y la amplitud de mi dependencia de la historia las delato por mi atribución de esto o de aquello a la décadence y, sobre todo, por mi indignación. Es preciso deslindar a su vez la independencia y el cinismo y hacerlo con benevolencia. Ambos, el colibrí que besa la flor del hibisco y el colibrí que yace en el polvo gris y es roído por los gusanos, hállanse a igual distancia de la belleza escondida; ambos son motivos del pintor, no su objetivo. En su imagen vislumbramos las explosiones áureas de los gusanos. El consumo vertiginoso, también de pensamientos, dentro de la aceleración. Con esto guarda relación la dificultad que presentan las terminologías que son objeto de abusos ya antes de haber sido bien pensadas y repensadas. Pero no hay que tener miedo de emplearlas: es una verificación más. De este modo se quita uno de encima a la mayor parte de los tontos. Los partidos no quieren saber qué cosas les son comunes; quieren ser corroborados en sus errores.