1 «Llega más lejos quien no sabe adónde va»1. Entonces «la suma final»2, no es un lugar, no es una posición. La suma final permite agregar del todo a la meta.
2 La rarificación, el eterno retorno, las transparencias simétricas y la precisión, son los movimientos del universo.
3 El arco de Heráclito. La multiplicación es el resultado de la tensión a la que se llega, al separar el «por» de la vida, del «que» de la vida.
4 Es interesante que sin esfuerzo no podemos usar soluciones a problemas, que son obvias y sencillas. Esto muestra que no hay una oposición entre esa maestría que logra mucho con poco, y el conseguir las cosas con esfuerzo.
Más allá de que hay una distinción, no es una oposición. En el esfuerzo uno puede estar haciendo cosas que el maestro hace con facilidad: es algo parecido a hacer eso pero sin habilidad. Eso es lo que le da a la mirada de San Pablo y a toda mecánica tosca también su valor.
Lo que sí hay es una distinción, en el sentido de que la habilidad es mejor; pero de la victoria de cualquier manera se sigue, «la suma que todo lo cura»3.
5 «En el fruto es verdad que se llega a redondeces perfectas»4, pero este es un aspecto secundario, aunque necesario. El fruto es en mayor medida una suma final.
6 El titán está pendiente de la última jugada, no de la suma final; en cambio, si concibiéramos al héroe como «un César romano con el alma de Cristo»5, este no tendría «la necesidad de un lector externo, de un poeta»6; la vida que vive Elon Musk, esa no me gustaría que fuese la mía.
7 Todo apunta hacia la preeminencia del 0, pero en las matemáticas de manera intrincada.
El valor existe más de lo que distingue, casi todo el valor no se distingue, desde nuestra perspectiva el mayor valor está en lo invisible.
Incluso el cosmos se sigue ampliando, somos mucho más significantes e insignificantes de lo que pensamos.
El 0 absorbe todo hacia sí mismo, tiene la mayor gravedad. ¿No es interesante que incluso en nuestro genio matemático, nos figuremos a los astros?, eso se ve en el signo de 0.
Claro que lo podríamos figurar de otra manera, pero en la suma final. Cuando las cosas se asientan, la naturaleza coincide hasta en sus más mínimos detalles.
8 Uroboros. Incluso al despertarnos, «en la mordida del día anterior»7, como en todo lo titánico, lo que guía es la voluntad de poder. Nada que criticarle, es a la vez algo necesario, pero también secundario en la secuencia.
«Lo principal viene en cambio de lo inesperado, de ahí que los mejores insights sean lo que nos sorprenden a nosotros mismos».8
Esa segunda mordida de la voluntad de poder, que como dijimos no puede faltar, es precedida por el englobamiento que le llamamos sueños, que son ya concepciones (hijos) de la sustancia con nuestra vigilia.
Los sueños no son «la realización de deseos no cumplidos», Freud, al menos en una etapa los vio así. Los sueños ya brotaron y fueron concebidos con la vigilia mientras los soñamos; lo que sí queda invisible es «la sustancia desde la que se engloba»9, aquello con lo que directamente concebimos «con y en» la vigilia..
Quizás la guía (la voluntad de poder) es secundaria en comparación con el impacto que tienen en nuestra vida, los sueños que concebimos con la vigilia.
9 Diferencia entre la maestría y el esfuerzo: parece insignificante para el esfuerzo lo que luego es una sutileza fundamental en la maestría.
Referencias
- Goethe
- Ernst Jünger — An der Zeitmauer
La ganancia no reside en la última jugada, sino en la suma final.
- Napoleón Bonaparte
La victoria todo lo cura.
- Ernst Jünger — La Tijera
- Friedrich Nietzsche — La voluntad de poder, Af. 983.
- Ernst Jünger — La Tijera, Af. 141
…Hay de todos modos una tentación que acecha y que consiste en trasladar al mundo las dimensiones adquiridas allí - es algo que empieza ya con el «jugar a los indios» del muchacho que se entusiasmó con Winnetou. El lector no quiere ni obrar ni pensar ni tampoco tomar partido de ninguna de las maneras, tampoco de manera moral; lleva una regalada vida en la pura contemplación intuitiva. En niveles altos el lector es superior incluso al héroe, pues éste tiene necesidad de que el poeta le otorgue su bendición, tiene necesidad de Homero.
- Einar Barfod — Entrevista en Radio Sarandí
- Ernst Jünger — Máximas y mínimas a El Trabajador
- Goethe
Las ideas brotan de la sustancia.
